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Junio 25, 2024 Alfonso Fernandez

5 cosas que NO debe tener un multivitamínico (contra el cáncer)

LIBRE ACCESO

Un buen multivitamínico (contra el cáncer) no es por sí solo una medida curativa (ninguna lo es), pero libra de un plumazo al enfermo de deficiencias básicas y es una base sobre la cual construir el resto del “edificio” terapéutico.

Ese edificio está constituido por un conjunto de variadas medidas sinérgicas combinadas, como las que propongo en el Protocolo completo de terapias combinadas y muchas otras que analizo en este blog.

Pero justo por eso debemos asegurarnos de que esa primera medida básica aporta pasos adelante sin dar ninguno hacia atrás, porque algunos muiltivitamínicos pueden ser menos efectivos si usan algunos de las minerales y formas de vitaminas que vamos a describir.

Es difícil encontrar uno que cumpla todos estos criterios, pero no imposible.

Los 3 primeros son importantes y NO deberían formar parte del suplemento. Los 2 últimos ya lo son menos y tampoco habría tanto problema en caso de no encontrar una opción mejor, sobre todo el último.

Analicé todos esos minerales y vitaminas en el tomo III de la Enciclopedia del cáncer y los seguiré tratando en los artículos para miembros de OM.

Hierro

El cáncer es una esponja para el hierro (estudio), que necesita para sus procesos de proliferación. Lo malo es que el organismo también lo necesita.

Es un tema muy complejo que traté en dos artículos en Cáncer Integral y que puedes leer para entender su relevancia (artículo 1 y artículo 2), pero cuya profundidad se sale de los límites de Oncología Metabólica, donde vamos al grano con acciones prácticas.

Como resumen rápido, que elimina una tonelada de los matices que sí analicé en esos artículos: en el cáncer se da la paradoja de que el tumor acapara hierro y eso ocasiona un déficit orgánico que se manifiesta en bajos niveles de hemoglobina y en frecuentes anemias en los pacientes.

La anemia que padecen, generalmente ferropénica (hay que descartar que se trate de una de otra índole, por supuesto) es un síntoma de mal pronóstico en cáncer (estudio), y suele tratarse añadiendo simplemente más hierro.

El problema es cuando el cáncer ya tiene al organismo puesto a su disposición. En ese caso el hierro que recibe el paciente suele ir directo a alimentar al tumor, y no resolverá la peligrosa anemia, con lo cual sólo estamos echando más gasolina al fuego (estudio).

Respecto al cáncer, en el tema del hierro hay dos enfoques opuestos, pero que pueden seguirse secuencialmente:

  • Uno es usar la elevada concentración de hierro intratumoral para mandarle otras acciones que induzcan un exceso oxidativo en su interior (llamada reacción Fenton) que degraden sus membranas celulares y conduzcan a un tipo de muerte llamada ferroptosis (estudio). En otros artículos y en los foros lo analizaremos.
  • Otro es el contrario: vaciar el tumor de hierro e impedir que este lo use para medrar (estudio, estudio). También hay acciones específicas que logran eso y que analizaré en artículos y foros de OM.

No se trata por tanto simplemente de añadir más hierro, sino de que el disponible sirva para ayudar al cuerpo sano.

En general (siempre hay excepciones) un enfermo de cáncer hará bien en enfocarse en aplicar medidas que permitan utilizar mejor el hierro, pero no suplementar con él.

Cobre

Al igual que sucede con el hierro, el tumor acapara cobre.

Hablé del importante ratio cobre/zinc en el tomo I de la Enciclopedia del cáncer, dedicado al sistema inmunitario e indirectamente en este artículo y vídeo.

El cobre es, explicado de forma reduccionista, el “representante” de la actividad del sistema inmunitario dedicada a reparar tejidos y ayudar a crear nuevos vasos sanguíneos, actividad exacerbada en el cáncer.

EL zinc, por su parte, es una especie de “representante” del aspecto citotóxico (antitumoral y antimicrobiano) del sistema inmunitario y suele ser deficiente en enfermos de cáncer.

Los pacientes de cáncer y, en general, la población de más edad, tienen un ratio cobre/zinc desequilibrado y demasiado alto (estudio, estudio).

Lo mismo que con el hierro, hay dos enfoques terapéuticos:

  • Usar la acumulación de cobre en la neoplasia para inducir un tipo de muerte celular llamado cuproptosis (estudio), pero para ello hay que actuar agresivamente sobre el tumor con acciones concretas.
  • Vaciar el tumor de cobre e impedir que lo use con fines angiogénicos, con sustancias como, por ejemplo, el tetratiomolibdato de amonio (estudio).

Ambas acciones las analizaré en otros artículos del blog y en los foros de OM.

Por eso aportar cobre a un multivitamínico como base de una estrategia combinada de sustancias terapéuticas anticáncer no parece aconsejable.

Lo que sí es siempre aconsejable en cáncer es suplementar con zinc.

Ácido fólico

En el tomo III de la enciclopedia del cáncer, dedicado al metabolismo tumoral, y en artículos de Cáncer Integral como éste, analicé la importancia del ciclo de un carbono en el metabolismo al participar nada menos que en el anabolismo de nucleótidos, en la síntesis de glutatión (el antioxidante más poderoso) y en la metilación, el más importante mecanismo de control epigenético. Casi nada.

En dicho ciclo, el folato (vitamina B9) juega un papel esencial (estudio).

A continuación: representación del ciclo de la metionina y del folato, que conforman el ciclo de un carbono. Fuente

El ácido fólico es una forma sintética de la vitamina B9 (folato).

La suplementación externa de folato puede realizarse en forma de ácido fólico, ácido folínico o 5-metiltetrahidrofolato (5-MTHF).

El 5-MTHF de origen natural tiene importantes ventajas sobre el ácido fólico sintético: se absorbe bien incluso cuando se altera el pH gastrointestinal y su biodisponibilidad no se ve afectada por defectos metabólicos.

Algunas personas presentan uno de los polimorfismos más extendidos: el del gen MTHFR, que puede acarrear graves consecuencias, ampliadas al usar formas sintéticas de ácido fólico.

Un polimorfismo no es más que una mutación, un cambio en un lugar determinado de la secuencia de ADN, que no se limita a unos pocos individuos, sino que es acarreada por una parte de la población superior a un 1%.

Esos polimorfismos relativamente abundantes determinan comportamientos de nacimiento diferentes, tendencias que serán por tanto más difícilmente modificables aplicando ciertos hábitos, que sí tendrían más impacto en otros individuos sin dichos polimorfismos.

En el caso del ciclo de un carbono, su impacto en multitud de procesos orgánicos es tal, que los polimorfismos en ciertos genes que influyen en cómo un organismo viene preparado “de serie” para llevarlo a cabo sí impactarán considerablemente en la tendencia “de serie” a la enfermedad de ese individuo.

El gen MTHFR provee instrucciones para sintetizar la enzima metilentetrahidrofolato reductasa que convierte el inactivo ácido fólico en folato activo, participante esencial del ciclo del folato, uno de los dos “engranajes” del ciclo de un carbono. Un fallo en algún punto del ciclo impacta en todas esas funciones decisivas.

Los polimorfismos del gen MTHFR pueden conducir a deficiente síntesis de folato biológicamente eficaz, que afectará al ciclo completo y puede producir problemas múltiples al desequilibrar el balance ácido fólico/folato: inmunidad reducida, anemia, riesgo de disfunción cognitiva, resistencia a la insulina, problemas cardiovasculares, etc.

El uso de 5-MTHF en lugar de ácido fólico reduce la posibilidad de enmascarar los síntomas hematológicos de la deficiencia de vitamina B12, reduce las interacciones con fármacos que inhiben la dihidrofolato reductasa y supera los defectos metabólicos causados ​​por el polimorfismo de la metilenetetrahidrofolato reductasa.

El uso de 5-MTHF en vez de ácido fólico también previene los posibles efectos negativos del ácido fólico que queda libre en la circulación periférica al no haber sido convertido en folato bioactivo.

Cianocobalamina

Las formas más usuales de presentación de la vitamina B12 (cobalamina) son cianocobalamina (versión sintética), adenosilcobalamina, hidroxicobalamina y metilcobalamina (tres versiones naturales).

Los estudios son claros: se prefiere cualquiera de las tres formas naturales bioidénticas de la vitamina B12 en lugar de la cianocobalamina, debido a su mayor biodisponibilidad y mejor seguridad de las primeras.

Para la mayoría de la población, es probable que todas las formas de B12 tengan biodisponibilidad y efectos fisiológicos similares; por lo tanto, tiene sentido emplear la forma natural menos costosa de B12, que es la Metilcobalamina.

Las personas con polimorfismos de un solo nucleótido que afectan la asimilación de B12 pueden aumentar su nivel de B12 de manera más eficiente con 1 o más formas particulares de vitamina B12, es decir, usando suplementos que presenten, idealmente, las tres formas naturales de vitamina B12: (adenosilcobalamina, metilcobalamina e hidroxicobalamina).

Sin embargo, debido a la dificultad de encontrar suplementos comerciales que aporten ambas formas de B12, se puede necesitar un enfoque de prueba y error, suplementando con una forma particular de B12 a la vez.

Pero la forma más sencilla de conseguir una buena forma de B12, tras la barata y sintética cianocobalamina, es la metilcobalamina.

(estudio)

Niacinamida

La vitamina B3 es un grupo de compuestos hidrosolubles que podemos encontrar en varias formas. Las fundamentales son niacinamida (o nicotinamida), niacina (o ácido nicotínico) y hexaniacinato de inositol.

Como todas las vitaminas del grupo B, tiene un papel esencial en el metabolismo, y la B3 es clave en la degradación de carbohidratos, grasas, proteínas y alcoholes, y en la síntesis de ácidos grasos y colesterol.

También ejerce funciones de soporte del sistema nervioso, en el mantenimiento de una piel saludable y su interacción con las bacterias intestinales parece clave en la correcta activación inmunitaria y en mantener el equilibrio psicoemocional (traté el eje intestino-cerebro en el tomo II de la enciclopedia del cáncer, dedicado a la Microbiota; algunos pacientes esquizofrénicos se han beneficiado de altas dosis de niacina) (estudio).

Las mejores indicaciones de sus funciones se comprenden al analizar los síntomas de los pacientes de pelagra, una deficiencia severa de vitamina B3: dermatitis fotosensible, diarrea y demencia (estudio).

Que un multivitamínico contenga niacinamida no es el fin del mundo, ni es el factor clave para rechazarlo. La niacinamida, de hecho, ha demostrado su capacidad para reducir el riesgo de padecer cánceres de piel no-melanomas (estudio). No estamos hablando por tanto de una decisión tan importante como la de no incluir hierro o cobre.

Debido a las bajas dosis individuales que suelen alcanzar las vitaminas del compuesto multivitamínico, no tiene excesiva importancia qué forma de B3 se use, porque los enfermos deberían añadir después suplementos individuales a dosis alta (a veces mucho más altas) de vitaminas específicas, entre las que se encuentra la Niacina, pero si el multivitamínico ya aporta niacina, mucho mejor.

¿Por qué mejor la niacina? Porque niacinamida y niacina tienen vías terapéuticas comunes pero también diferentes y específicas: mientras que la niacinamida parece abordar mejor problemas cutáneos, la Niacina tiene mayor efecto vasodilatador y de mejora de la circulación sanguínea, un elemento crucial para todo enfermo de cáncer (artículo).

No es extraño que la niacina sea una sustancia de magnífica ayuda para toda persona con riesgo cardiovascular, y una de las sustancias de mayor potencial preventivo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Que los cardiólogos no la receten y se enfoquen obsesivamente en estatinas debería ser delito (estudio).

En otro artículo, para miembros, publicado esta misma semana, abordo el motivo por el cual es tan importante que todo enfermo de cáncer mejore su circulación sanguínea y la niacina, que analizaré más en profundidad en el futuro, lo consigue mucho mejor que la niacinamida.

***

Espero que este artículo te haya ayudado. En la comunidad de Oncología Metabólica hay muchos más recursos para ayudar exponencialmente al tratamiento estándar, para mejorar la cantidad y calidad de vida de los enfermos de cáncer y para reducir considerablemente el riesgo de padecerlo con acciones preventivas.

¿Te unes?

 

Acerca del autor
Alfonso Fernandez
Llevo más de una década investigando el cáncer y dejando constancia de esos análisis en unos libros y en dos blogs. Mi misión es mejorar la calidad y la esperanza de vida de miles de enfermos, de dos formas: con información de calidad y conectándoles con profesionales que tratan de ayudarles y que actúan fuera de un sistema cooptado por la industria.

5 respuestas a “5 cosas que NO debe tener un multivitamínico (contra el cáncer)”

  1. Blanca Arbós dice:

    Muchas gracias por la información. Como siempre interesantísima.
    Y de nuevo, GRACIAS por seguir publicando artículos en abierto.

    Un saludo.

    Blanca

  2. osternatur@gmail.com dice:

    Excelente artículo. Como siempre

  3. Joan Marc Espinosa Fachado dice:

    Entonces el hexaniacinato de inositol tampoco seria aconsejable?

    • Alfonso Fernandez dice:

      En absoluto, sí es aconsejable (también lo es la niacinamida, no es que sea «mala») pero este artículo no iba de eso. Es más habitual la niacina (ácido nicotínico) y hay más estudios, pero hablaré de esa forma de B3 y del inositol en otros artículos

  4. elsa_nonstop@hotmail.com dice:

    Algun multivitaminico que sepas que no tenga estas 5 sustancias?

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