Mar proviene de una familia de médicos. De esos que, hace ya muchos años, entendían la medicina de una manera muy diferente a como se hace actualmente: humana, intuitiva sin dejar de ser científica, que abrazaba la incertidumbre y la duda.
Ella comenzó practicando una medicina totalmente convencional, y se especializó en lo más duro: pediatría y cuidados intensivos. Pero los hechos y el tiempo, tozudos, llenos de enseñanzas aprendidas gracias a su curiosidad y flexibilidad intelectual, le obligaron a cambiar de opinión y fueron llevándola por un camino sin retorno hacia las prácticas con auténtica relevancia clínica, desembocando en eso que llamamos medicina integrativa.
Una medicina que no es más que la decantación de todo lo que funciona en el mundo real, alejado de los p-value y la tecnociencia fastuosa pero con frecuencia poco útil.
El camino fue accidentado y con momentos muy duros, hasta llegar al momento actual: Mar ofrece en su clínica de Pozuelo de Alarcón, en Madrid (https://www.clinicamarbegara.com/), un conjunto de terapias que abarcan desde tratamientos intravenosos hasta intervenciones psicológicas, porque ella sabe y recalca que sólo pone los mimbres adecuados a disposición del enfermo y luego «es él quien se cura».
Trata frecuentemente a niños con cáncer, y es emocionante cómo relata aquellos casos que, contra todo pronóstico, salieron adelante y, años después, siguen creciendo sanos y felices.
Su historia es la de la auténtica medicina: aquella empeñada en hacer lo correcto y en enfocarse exclusivamente en el enfermo. En CADA enfermo, conociendo su historia personal e intransferible, su reveladora trayectoria vital y elaborando el tratamiento más adecuado en cada circunstancia.
Acompáñanos en este viaje apasionante por las entrañas de la medicina que debe ser.
Emuná es un cambio de paradigma en vivo.
Un recordatorio de que la imaginación y la decisión siempre serán motores de la evolución y la mejora.
Porque el mundo cambia irremediablemente, cada vez de manera más acelerada, y la medicina cambia con él: la medicina integrativa, la que funciona, la que nace del sentido común, le está dando la puntilla a la convencional, al menos en lo que respecta al discurso.
El tsunami que viene arrasará inexorablemente una manera de entender la salud y el afrontamiento de la enfermedad. La medicina integrativa es ya imparable, pero NO todo lo que se anuncia como integrativo lo es: hay farsantes tanto en la medicina convencional como en la integrativa.
Por eso tenía tantas ganas de entrevistar a parte del amplio equipo de Emuná: Mabel Ojeda, Lola Martín de Barberá y Valentina Acosta.
Un «cluster» de profesionales diversas, coordinadas y actualizadas, llenas de inteligencia y determinación, que sortean las trabas de las clínicas al uso y llegan con flexibilidad a más pacientes.
Pacientes que son tratados de forma integral y conjunta como seres humanos con una historia física completa (que no se reduce a su dolencia o a su masa tumoral) pero también con una completa biografía emocional y vital.
Con respeto y empatía, pero también con rigor y conocimiento. Desterrando tanto el paternalismo como el victimismo. Entregando poder y responsabilidad al paciente. Acompañando y también soltando.
Los pilares indispensables para ejercer una medicina integrativa auténtica y de calidad.
Podéis encontrarlos en
https://www.emunanutricionintegrativa.com
Ig de Mabel: @mabel_ojeda
Ig de Lola: @las_flores_de_lola
Ig de Valentina: @dravalentinaacosta