Estamos rodeados de tóxicos: en el agua, en la comida, en los suplementos, en la ropa, en los productos de perfumería y del hogar, en el aire, en las ondas…
Unos tóxicos que, no por casualidad, se denominan disruptores endocrinos, y que se van acumulando hasta dañar nuestro metabolismo y a nuestro sistema inmunitario.
En este vídeo demostramos cómo estamos expuestos a algunos de ellos en cantidades superiores a las permitidas y el aumento de riesgo de padecer cáncer que eso supone, o que un cáncer ya establecido sea más difícil de tratar.
Unos datos que justifican el curso de Tóxicos y cáncer que saldrá en breve y que complementa a la perfección el curso rápido de Oncología Metabólica, constituyéndose en un auténtico kit de emergencia para todo enfermo de cáncer que acaba de aterrizar en su enfermedad y para todo profesional integrativo que le trata.
Vivimos un momento extraordinario. A pesar de que el sistema se empecina en su camino de terapias tóxicas, caras e ineficaces, basadas en un paradigma obsoleto, la marea de ciudadanos que presionan para cambiarlo es cada vez mayor.
En este episodio disponible en abierto, gratuitamente para todos, explico por qué el poder NUNCA curará el cáncer y por qué es imprescindible iniciativas como la red de Oncología Metabólica, donde pacientes, ciudadanos y profesionales se unan con un objetivo común: refinar estrategias de terapias combinadas que están conduciendo YA a remisiones en todo el mundo.
Los cambios que se avecinan serán enormes, y los últimos en enterarse puede que sean los sanitarios ortodoxos, aferrados a sus protocolos.
Eso no sucederá en la red de OM: se vienen nuevos servicios que empujarán en la dirección correcta, una cuyo único objetivo es incrementar cada vez más la cantidad y la calidad de vida de los enfermos, sistematizando una nueva manera de tratar, que entierre conceptos caducados, obsoletos y profundamente dañinos.
Dime en los comentarios qué te parecen los cambios y qué crees que nos depara el futuro.
¿Te unes?
Este es un podcast diferente.
Una exposición que resume los hechos mundiales, extraordinarios y definitivos que se desencadenaron hace 5 años y las consecuencias de ese conocimiento.
Un dictamen que diagnostica a la humanidad y al poder que trata de controlarla, pero también que propone soluciones prácticas para paliar los daños producidos por las «vacunas» COVID.
Una pérdida de la inocencia que nos ha despertado masivamente con una gigantesca ola de agua fría.
El conocimiento de que había una planificación previa de décadas dirigida a iniciar un control planetario que previamente se basaría en el daño a la población de todas las formas posibles.
La realización de que estamos SOLOS frente a un sistema que NO busca nuestro bien y la necesidad de que nos unamos en redes como la de OM.