PARA MIEMBROS AVANZADOS O PROFESIONALES
En OM ya he escrito artículos que analizaban aparatos basados en conceptos de biofísica: histotripsia (sonido), electroquimioporación (electricidad), infrarrojos (calor en parte, pero también otros conceptos), pero no habíamos visto aún el potencial de los campos eléctricos de baja intensidad.
Estos y otros conceptos y aparatos basados en ellos los analizaré en el tomo VI de la enciclopedia del cáncer, que estará dedicado a la especial biofísica.
Ahora vamos a profundizar en una terapia con gran futuro, sobre todo si sabemos con qué combinarla.
PARA MIEMBROS AVANZADOS O PROFESIONALES
España acaba de ganar su segundo mundial, así que es coherente que sigamos con “la roja” 😉.
En este caso con luz infrarroja, tras haber abordado en el artículo anterior la luz roja en el espectro visible, guardián de nuestros ritmos circadianos.
El camino tecnocientífico actual, transhumanista y lleno de complicados avances que sólo grandes compañías pueden materializar, parece hecho para ir en contra del ser humano o para establecer barreras insalvables para el ciudadano medio, que no puede acceder a desarrollos de enorme complejidad.
Pero a veces esos desarrollos no sólo son más accesibles, sino que añaden una pieza de enorme trascendencia si puede ser incluida en un conjunto de medidas combinadas como las que estamos desarrollando en OM.
En esta ocasión nos enfocamos en una tecnología emergente, que cada vez está siendo más accesible y que está demostrando un enorme potencial antitumoral, sobre todo si se combina con inteligencia con las terapias adecuadas.