El tratamiento ideal es barato, sin efectos secundarios, puede obtenerse sin receta médica en cualquier tienda y tomarse por vía oral, con alta biodisponibilidad y cuenta con sólida evidencia de efectividad.
Pocas sustancias cumplen esa lista de requerimientos como la creatina, pero nos conduce también por otro camino conceptual: todo lo que colabore a mantener o incrementar la masa muscular y la fuerza es anticaquexia y antitumoral, debido a vías metabólicas confluyentes.
La sola consideración de la creatina como suplemento no sólo deportivo sino oncológico, debería ser por si sola un golpe mortal en la línea de flotación del paradigma somático del cáncer y debería consolidar el papel emergente de la oncología metabólica. Veremos sinergias, dosis, cómo usarla y en qué contexto y protocolo.