En un artículo anterior demostré las relaciones entre cáncer y Alzheimer y que pese a ser enfermedades aparentemente “opuestas”, pueden ser tratadas con terapias comunes.
Algunas de esas terapias inciden en el papel que la salud bucal tiene en el desarrollo y avance de ambas dolencias, con la infección subyacente a la enfermedad periodontal como nexo común.
En este artículo completo uno publicado hace meses, donde ya analizaba cómo mejorar la salud oral, y añado nuevas terapias.
Este es un artículo que te permitirá entender dos hechos fundamentales.
Primero: que todas las enfermedades están relacionadas. El organismo no es un conjunto de procesos inconexos y las dolencias no provienen de causas infinitas. Comparten mecanismos fisiológicos que, cuando se quiebran, conducen a diferentes formas de expresión patológica.
Segundo: que el sistema NO está para curar nada y que la manera en que se han desarrollado los métodos para obtener tratamientos condena a la humanidad a una perpetua inefectividad terapéutica que, a la vez, da tantos beneficios a las corporaciones que harán lo que sea para mantener ese modelo de negocio.
Para demostrarlo analizaremos las diferencias y similitudes entre las dos enfermedades más devastadoras que nos asolan: cáncer y Alzheimer y veremos que la enfermedad bucal es un nexo común que refleja la unidad del organismo.
EN ABIERTO
Los problemas en dientes y encías son una alerta de lo que sucede en el resto del cuerpo, pueden ser “chivatos” de procesos patológicos comunes, pero dientes y encías son también puntos de inicio y entrada causal de dolencias.
Los enfermos de cáncer deben vigilar su salud dental, sobre todo antes de comenzar un tratamiento oncológico, porque su boca es un punto débil que habilita infecciones e inflamación.
En estos artículos analizaré algunas medidas poco invasivas que añadirán otro escalón terapéutico a los enfermos, pero también a cualquier persona que quiera mejorar su salud bucal y, por extensión, de todo el organismo, evitando intervenciones agresivas y tratamientos venenosos, con medidas que los odontólogos convencionales no suelen considerar.
Estos artículos son el resultado tanto del análisis de estudios científicos como de la lectura de libros de odontólogos holísticos. El más accesible y útil es, quizá: “<em>Cuidado dental holístico</em>”, de Nadine Artemis.