Este será un artículo corto y al grano, acerca del honokiol, un compuesto natural extraído de la corteza del árbol <em>Magnolia officinalis</em>, usado durante siglos en medicina tradicional.
Y he decidido darlo en abierto para estas fechas de verano y vacaciones.
Es una de esas sustancias que han demostrado amplia efectividad antitumoral, pero cuya labor no es la de ser un “Batman” sino un “Robin” de la suplementación. Un papel de apoyo y soporte que podría ser mayúsculo si se lograse producir comercialmente ciertos conjugados de alta tecnología que explico en el artículo.
PARA MIEMBROS AVANZADOS O PROFESIONALES
Cuando se habla habitualmente de “matar de hambre al cáncer”, en círculos más o menos “integrativos”, sé que probablemente no sepan con perecisión de lo que hablan.
Porque restringir por completo la energía disponible de un tumor es una tarea enormemente difícil.
Pero lo que mucha gente no sabe, profesionales incluidos, es que una cosa es impedir que el tumor obtenga energía y otra dificultar que pueda fabricar material anabólico con el que progresar.
Esa distinción entre obtención de energía y de material “constructivo” es esencial para entender los distintos enfoques metabólicos. En este artículo nos centraremos en uno de los procesos que el cáncer usa para construir nueva masa (y antioxidantes) y la manera hipotética de frenarla y de añadir aún más presión oxidante.
Las células madre parecen ser una especie de “repositorio infinito” que podría explicar la dificultad de terminar definitivamente con cánceres que, tras el tratamiento, a veces ya no son visibles en las pruebas de diagnóstico y parecen haber desaparecido, pero más tarde regresan.
Si se confirman ciertas hipótesis explicarían el porqué de las recidivas y nos obligan a considerar las características metabólicas específicas de estas células, con el objetivo de diseñar un protocolo más efectivo contra la renovación tumoral.
En este artículo explicaré someramente qué son las células madre tumorales (lo expliqué en profundidad en el tomo III de la Enciclopedia del cáncer) y propondré 3 protocolos combinados, analizados en sendos estudios científicos, dirigidos contra el tumor en general, pero más específicamente contra ellas
El tratamiento ideal es barato, sin efectos secundarios, puede obtenerse sin receta médica en cualquier tienda y tomarse por vía oral, con alta biodisponibilidad y cuenta con sólida evidencia de efectividad.
Pocas sustancias cumplen esa lista de requerimientos como la creatina, pero nos conduce también por otro camino conceptual: todo lo que colabore a mantener o incrementar la masa muscular y la fuerza es anticaquexia y antitumoral, debido a vías metabólicas confluyentes.
La sola consideración de la creatina como suplemento no sólo deportivo sino oncológico, debería ser por si sola un golpe mortal en la línea de flotación del paradigma somático del cáncer y debería consolidar el papel emergente de la oncología metabólica. Veremos sinergias, dosis, cómo usarla y en qué contexto y protocolo.