PARA MIEMBROS AVANZADOS O PROFESIONALES
Toda célula necesita tener disponibles grasas con las que construir sus “paredes”, las membranas celulares.
La inmensa mayoría de células adultas del organismo no fabrican dichas grasas desde cero, sino que las obtienen de la dieta o del tejido adiposo. Es decir, que la lipogénesis de novo (síntesis de sus propias grasas) es casi nula en el tejido sano.
Por contra, el tejido tumoral utiliza casi exclusivamente grasas que sintetiza él mismo, por medio de una serie de enzimas que luego explicaremos.
Eso es una asimetría que ofrece una ventana de oportunidad magnífica, porque la inhibición de las enzimas implicadas en esa lipogénesis afectará casi exclusivamente al tumor, y las células sanas no sufrirán efectos tóxicos.
Vamos a analizar esas enzimas, cómo inhibirlas, a ser posible a todas, para evitar que el tumor compense una sola inhibición y se “escape” de nuestro cerco gracias a las demás.